Decrecimiento

Noticias del descrecimiento

Te voy a tutear, amable lector(a). Esta columna tiene la perversa intención de convencerte a ti, milenians, de que las expectativas de tus padres y que aplicaron para sus vidas, no aplican para ti… y no están padres. Si tú te hicieras las mismas expectativas de consumo y reproducción que se hicieron tus padres, necesitaríamos los recursos de otros 5 planetas como la Tierra. Es decir, que si me sigues en esta columna, será como tomar la píldora roja, Neo… (el editor me dice que los millennials no vieron The Matrix… oquei, oquei… pues que la vean). Pensando global y actuando local, esta columna pretende mostrarte lo que alcanzo a ver, a veces tan tan lejos como la punta de mi nariz, y luego voltear a ver a Aguascalientes, estado y ciudad. Así, cuando hable de descrecimiento, propondré el descrecimiento sereno de Aguascalientes, para evitar su colapso.

¿Recuerdas el cuento de El traje nuevo del emperador? Pues tú y yo seremos los inocentes (o al menos impunes) que gritaremos que el emperador va desnudo. Y no se trata de una persona en concreto la que está equivocada, como el emperador del cuento y un montón de lambiscones que no quieren contradecirlo, no… se trata de una idea que impera en nuestras mentes: Que el crecimiento es posible, deseable o por lo menos inevitable. Nuestros imaginarios han sido colonizados por la idea de crecimiento constante y sin retorno en el que el futuro es un colapso seguido por escenarios post apocalípticos: Soylent Green, Madmax, etc. Sólo algunos, seguidores del neoliberalismo no se enteran de que el crecimiento infinito no es posible, ni deseable y, al contrario de lo que piensan, puede ser detenido, neutralizado, contrarrestado. Estas personas, como Otto Granados Roldán o Carlos Lozano de la Torre, como aprendices de brujo y profetas de una nueva religión llamada crecimiento, convencieron a un montón de gente de mi generación de que podíamos pasar de “pueblo bicicletero” al “primer mundo” trayendo inversiones, produciendo frenéticamente y exportando… hasta que topamos con pared y ahora sufrimos los dolores del crecimiento demográfico y urbanístico desenfrenado y, como en una cruda, recordamos con rencor las promesas incumplidas de progreso sin límites… casi casi nos decían que Aguascalientes sería para estas fechas como el mundo de la caricatura de Los Supersónicos… (de Hanna-Barbera… ¿tampoco la viste?…mmmhh)

Bueno, pues esta columna es apocaliptoptimista. Planteo hacer rabiar a los padres y todas las autoridades neoliberales promoviendo la serenidad contra el frenesí, la sensatez contra la urgencia… la hueva como el verdadero sexto sentido que todos tenemos, para que, cuando nos llamen a ti y a mí a aumentar nuestra competitividad, nuestra productividad y nuestra excelencia, cantemos a coro con Juanga: “¿pero qué necesidad? ahá, ¿para qué tanto problema? ahá”…

Hay 56,000 viviendas desocupadas en la ciudad de Aguascalientes. De la infraestructura comercial desocupada, ni hablar: hasta en los centros comerciales nuevos hay espacios vacíos, pero puedes corroborar cuántos locales, oficinas y edificios completos están en renta o de plano, en venta. De las 13,000 Hectáreas que cubre la mancha urbana, 4,000 están baldías, es decir, cuentan con servicios como red de agua potable, drenaje, alumbrado y pavimentación… Y sin embargo, no hay ya quién ocupe tanto y tanto espacio porque la natalidad está bajando y porque ya viene, ya se acerca, la gran mortandad, chan chan chan chan: Entre los años 2030 a 2050, los sobrevivientes de la última explosión demográfica 1970-1980, habremos de heredarles a ustedes, los milenials, este valle de lágrimas… para que lo reforesten de mezquites y huizaches y que vuelvan a correr los arroyos de agua cristalina y calientita…

Para quienes abundar sobre el texto que nos presenta Agustín, los editores recomendamos el texto de Ignacio Ramonet, director de “Le Monde diplomatique en español”, intitulado LA ERA DETOX.

Agustín Bernal Inguanzo

Ing. Bioquímico UAA. Diplomado en Derecho Ambiental. Especializado en la Ecología. Militante y activista en causas sociales y ecológicas.

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  1. El chiste de todo esto es morirse antes… ¿no?
    Mientras los millenials tengan starbucks y wifi serán felices… perder eso es peor que la muerte.

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