AGUASCALIENTES

José Luis Morales Peña y la “malicia efectiva”.

Martín Orozco acusa al locutor de haber hecho manifestaciones fuera de los límites de la libertad de expresión al atacarlo sistemáticamente en su espacio radiofónico. Click To Tweet

Paul Newman en Ausencia de Malicia

Demandan a José Luis Morales por daño moral

El encargado de Comunicación Social del gobierno del estado se ha encargado de difundir, a través de diversas entrevistas en medios locales, que el gobernador  Martín Orozco Sandoval a demandado al periodista radiofónico José Luis Morales Peña por daño moral.

En la nota de Hilda Hermosillo publicada en La Jornada Aguascalientes de este día señala: “Martín Orozco acusa al locutor de haber hecho manifestaciones fuera de los límites de la libertad de expresión al atacarlo sistemáticamente en su espacio radiofónico. (…) se acusa a José Luis Morales de haber hecho manifestaciones fuera de los límites de la libertad de expresión plasmados en el artículo 6 de la Constitución, que le han causado al gobernador afectaciones sicológicas, daños en su salud y han alterado la percepción de los demás sobre su persona, lo que pudiera generar repercusiones en la atracción de empresas, la inversión extranjera directa y con ello, perjudicar el desarrollo económico del estado”

“(…) La querella menciona que las manifestaciones vertidas por José Luis Morales actualizan la figura jurídica de “malicia efectiva”, lo que hace referencia a una conducta negligente al no verificar la veracidad de la información con el propósito de afectar a una persona (tesis 2018322)”. Para más de la nota dar clic en el link Por daño moral, demanda gobernador…

En el cuerpo de la nota destaca lo de la figura jurídica “malicia efectiva”, algo que apenas comienza a ser conocida en el medio nacional, al comenzar a proliferar las demandas a periodistas por daño moral, aunque los aficionados al cine es posible que recuerden una película de 1981 del director Sydney Pollack titulada Ausencia de Malicia (Absence of Malice) protagonizada por Paul Newman y Sally Field y de la cual en mi texto titulado Sydney Pollack: la búsqueda de la sugerencia comentaba: (…) “Un paso adelante significó la interesante “Ausencia de Malicia” (Absence of Malice, 1981) con Paul Newman y Sally Field, como una sólida crítica al periodismo amarillista, en que con tal conseguir la nota principal no les importa dañar o destruir la reputación de una persona inocente. En “Ausencia de Malicia” Pollack se aleja de la reiteración explicativa de las conductas y su condena a ese tipo de periodismo en forma visceral, ofreciendo una serie de sólidos argumentos sobre la labor periodística, envuelta en una ingeniosa trama de acción policíaca, que hace que el espectador mantenga la atención, sobre lo que sucede en pantalla. Es un recomendable film para ser utilizado en las escuelas de comunicación, para propiciar debates sobre la ética del periodista”.

Lo anterior significa que el periodista debe de probar que cuando ha publicado o emitido una información u opinión sobre un personaje público, lo ha hecho comprobando que sus afirmaciones han sido verificadas y se dan sin una actitud prejuiciosa o con la intención de perjudicar sabiendo que lo que está diciendo es una mentira o carece de pruebas sólidas, sobre lo cual, en este caso, José Luis Morales Peña está obligado a demostrar en la causa que en la sigue en Juzgado Primero de lo civil.

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Pero como considero que el  término de “malicia efectiva” no es de fácil asimilación me permito adjuntar la tesis al respecto, la cual tuvo a bien enviarme el licenciado Xavier González Fisher para ilustrarme y seguramente para que ponga mis barbas en remojo:

Época: Décima Época
Registro: 2018322
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Tipo de Tesis: Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Publicación: viernes 09 de noviembre de 2018 10:20 h
Materia(s): (Civil)
Tesis: I.8o.C.69 C (10a.)


MALICIA EFECTIVA. PRUEBA DE LA.

La “malicia efectiva” se ha adoptado en el derecho mexicano para atribuir responsabilidad en casos de conflicto entre la libertad de expresión y los derechos de la personalidad y puede ser demostrada por el afectado por la publicación de la información, a través de pruebas directas e indirectas, siendo una condición para la procedencia de la acción resarcitoria prevista en la Ley de Responsabilidad Civil para la Protección del Derecho a la Vida Privada, el Honor y la propia Imagen en el Distrito Federal. En ese tenor, la “malicia efectiva” no puede desvincularse de las bases para determinar la existencia de un daño moral y, por tanto, el afectado por una información difundida a través de diversos medios de comunicación, debe demostrar que la conducta desplegada por los autores del daño se trata de un ilícito civil conforme al artículo 1830 del Código Civil para la Ciudad de México, constituyéndose el dolo eventual, en el caso de una nota periodística, cuando los medios en que se publica o transmite, incurren en una conducta negligente al no verificar la existencia de un mínimo de veracidad de la información que le es proporcionada por sus “fuentes”, y si bien la ley no obliga a un periodista a revelar esas “fuentes”, sin embargo, esta situación no se traduce en que los medios de información puedan a su libre arbitrio difundir información que puede presumirse falsa o de cuya veracidad se puede llegar a dudar, en algunos casos, por el contexto histórico, político social que prevalece cuando recibe la información que se transmitirá. En efecto, del texto del artículo 7o. constitucional se advierte que es inviolable el derecho de toda persona física o moral, de escribir y publicar escritos sobre cualquier materia. Sin embargo, el propio precepto establece límites al ejercicio de esa libertad, los cuales consisten en el respeto a la vida privada, a la moral y a la paz pública. De lo que deriva que la publicación de ideas u opiniones no es ilimitada e implica que si bien la libre comunicación de pensamientos y opiniones es una garantía constitucional, quien realice ese tipo de actividades o las relacionadas, como son la emisión de notas periodísticas o noticias, debe responder cuando se contravenga el respeto a la vida, a la moral y a la paz pública. Así, la “malicia efectiva” se revela cuando en el juicio los medios de comunicación no demuestran que previamente a difundir una nota, llevaron a cabo un ejercicio mínimo de investigación y comprobación encaminado a determinar que lo que difundió tenía algún asiento de realidad. Así, cuando un medio publica una nota periodística involucrando a servidores públicos, mencionando que son investigados por tener vínculos con el narcotráfico, y no demuestra durante el juicio que previamente a publicar la información realizó las diligencias necesarias para comprobar su veracidad, se actualiza, por tanto, la procedencia de la acción resarcitoria ejercitada con base en la “malicia efectiva”.

 

OCTAVO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Amparo directo 1/2018. Héctor Vielma Ordóñez. 22 de marzo de 2018. Unanimidad de votos. Ponente: Ma. del Refugio González Tamayo. Secretario: Roberto Sáenz García.

Esta tesis se publicó el viernes 09 de noviembre de 2018 a las 10:20 horas en el Semanario Judicial de la Federación.

 

 

 

 

 

Gustavo Arturo de Alba

Periodista de profesión y Crítico Cinematográfico. Con experiencia laboral en radio, prensa, cine y televisión. Director de revista Crisol en versión impresa y Crisol Plural en internet.

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