NACIONAL

Habemus Tlatoani

La mayoría pasa por alto que el cambio de régimen es un ritual cívico que conserva su significado por las formas y fue el cambio principal en el rito que encabezó AMLO Click To Tweet

Entrega de bastón de mando a AMLO

 

Andrés Manuel López Obrador: cambio los sitios consagrados sin realmente cambiar nada

 

La palabra Tlatoani del idioma antiguo nahuatl designa al jefe de gobierno en la vieja Tenochtitlan, y se refiere a quien tiene la voz del pueblo, designa al que habla por los suyos; oficiosamente se le confunde con el término emperador que utilizaba Hernan Cortés para referirse a Moctezuma Xocoyotzin, y en esta calidad le utilizó Octavo Paz para designar a los presidentes de México en una clara burla del poder desmesurado que ejercieron los presidentes emanados de la revolución (y tambien los que no salieron de ella como los panistas, pero eso no tocó al premio Nobel) y como una referencia despectiva a un supuesto retroceso cultural mexicano al dedicar similitudes con la satrapía y su poderío avasallador y violento, pues como tal apunto el poeta los sometimientos de los subordinados hacia el presidente mexicano a lo largo del siglo XX.

Para muchos columnistas de periódicos mexicanos el ascenso de AMLO al poder significó el refrendo de un cambio en la evolución de la Dictadura Perfecta pregonada por Mario Vargas Llosa, y muy pocos han tomado en cuenta la asunción del bastón de mando de las comunidades indígenas (y la afro mexicana, of curse) y la mayoría pasa por alto que el cambio de régimen es un ritual cívico que conserva su significado por las formas y fue el cambio principal en el rito que encabezó AMLO, fundamentalmente cambio los sitios consagrados sin realmente cambiar nada: en lugar del interior de Palacio Nacional utilizo un templete a propósito frente a los dos recintos religiosos mas importantes del zócalo capitalino (la catedral y el Templo Mayor de Tenochtitlan) para recuperar los sitios mas antiguos de la ritualidad ancestral y al mismo tiempo recuperó las investiduras religiosa y cívica con que han sido consagrados los gobernantes mexicanos desde el siglo XIV.

Además en la reconstitucion del ritual aprovechó para recobrar el verdadero significado de ser Tlatoani: convirtió su discurso inaugural en la expresión  de las demandas populares a través de sus cien puntos de propuestas de gobierno como programa de actividades a cumplir para satisfacerlas, de esa manera asumió el papel de Tlatoani de una forma no prevista ni considerada por Paz.

Y es que la consideración de Paz fue un acto de humor negro destinado a depreciar la cultura dominada, la autóctona, y acentuar la apología de la cultura occidental contemporánea impuesta desde la guerra de independencia por los habitantes criollos del país, que consumaron la separación de la corona española; la novedad fue la consagración del poder nacional incluyendo la voluntad de los pueblos no criollos en la ceremonia de toma de posesión y la asunción del compromiso de integrarlos realmente en las decisiones inmediatas, como son el Tren Maya y las vías transistmicas de Veracruz a Oaxaca.

No es extraña la inclusión de los pueblos naturales en su proyecto político, quien conozca su carrera sabe que AMLO debe mucho de su ascenso a su relación con el pueblo Maya-Chontal de Tabasco, especialmente en el rescate de la Chontalpa y la defensa de las comunidades afectadas por la extracción petrolera es ese estado; lo que si resulta asombroso es la presencia del representante de los Nativos Americanos de Estados Unidos y Canadá en la consagración del bastón de mando, y esto porque ellos si tienen presencia jurídica y política en sus países al contrario de nuestras comunidades tradicionalmente relegadas y despiertas a la consideración publica desde 1994.

Ante todo esta ceremonia surge la pregunta de ¿dónde quedó el espiritu laico de la voluntad republicana? El liberalismo clásico mexicano, ese desarrollado en el último tercio del siglo XIX, se caracteriza por separar el mundo cívico del religioso, asunto que no deja duda de la influencia cristiana en el pensamiento liberal (“…al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios…”) lo que implica una continuidad significativa en el devenir cultural, asunto que AMLO reivindica desde la ubicación del sitio ceremonial: entre la Catedral Metropolitana, el Templo Mayor de Tenochtitlan y el Palacio Nacional, ni más ni menos.

Indirectamente igual es un reconocimiento del verdadero mestizaje cultural que compone a México, procedente de migraciones de Europa, África y Asia principalmente; apenas por debajo de la cobertura ritual en esta toma de posesión de prevención total, se percibe el propósito de simbolizar y resignificar la unificación completa de los habitantes, de promover la unidad mas allá de los racismos y regionalismos tradicionales, e igual consagra,la unificación de rituales indígenas de las religiones prehispánicas en sincretismo con los modos del catolicismo y que resultan en la nueva organización social funcionando en combinación civil y religiosa en las comunidades no sujetas al gobierno de las ciudades.

Todo esto llena de dudas acerca del futuro funcionamiento del régimen en vista de proponer una nueva visión del liberalismo y del proceso laico de separar loa asuntos de la fe y la civilidad acordes con la nueva concepción de los derechos humanos, especialmente considerando el conservadurismo de las organizaciones religiosas tradicionales, ligadas sobre todo al culto cristiano y establecer con mayor claridad la nueva pluralidad religiosa que se ha nutrido de multitud de nuevas iglesias y cultos provenientes de tradiciones ajenas a la occidental y cristiana.

La buena noticia es que se anuncia el combate a los efectos dañinos de la tecnologizacion de una modernidad absurda basada en la proliferación de transgénicos y la promoción de abonos y fertilizantes de producción nacional, tanto para mejorar las condiciones de trabajo y producción agropecuaria cuanto por su significación para mejorar los hábitos alimenticios y de salud alterados por la influencia de trasnacionales alimentarias y además se anuncia la seguridad de no privatizar los mantos acuíferos nacionales.

Héctor Enrique Espinosa Rangel

Periodista cultural y crítico cinematográfico. Oriundo de la ciudad de México

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  1. …tienen presencia jurídica y política en sus países al contrario de nuestras comunidades… tradicionalmente relegadas y despiertas a la consideración publica desde 1994….
    Es que en la tolerancia protestante se admiten distintas naciones y tipos de ciudadanos.
    Pero en la tradición napoleónica todos son iguales lo cual sabemos que no es cierto en lo que se refiere a sensibilidades y culturas.
    Son choques que subsisten en muchísimos países sobre la bola llamada tierra.

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