CINE

Cinco películas románticas que deben ser un clásico del amor

1. La dama de las camelias con Greta Garbo

“La Dama de las Camelias” (Camille, 1937) dirigida por George Cukor y protagonizada por la mujer más famosa de la historia del cine: Greta Garbo.

Greta Garbo estaba en su plena madurez de actriz y mujer, cuando en 1936 filmó “La Dama de las Camelias Click To Tweet

La mayoría de los conocedores de la filmografía del “cisne sueco”, coinciden en señalar su actuación en “La Dama de las Camelias” como una de las mejores de la actriz, quien nació el 18 de septiembre de 1905 en Estocolmo, Suecia y murió el 15 de abril de 1990, en Nueva Cork, Estados Unidos. Su nombre verdadero era el de Greta Lovisa Gustafsson, su infancia y pubertad la paso, casi siempre, al borde de la miseria, ya que provenía de una modesta familia de campesinos.

 

2 .La pecadora equivocada con Kathaeibe Hepburn

La pecadora equivocada, The Philadelphia Story, de George Cukor con Katharine Hepburn, Cary Grant y James Stewart

Desde el preámbulo de La pecadora equivocada, George Cukor sitúa el medio en que se desarrollará el filme: esa vasta casa y su jardín no pueden contener más que a una gran familia estadounidense; Click To Tweet

Desde el preámbulo de La pecadora equivocada, George Cukor  sitúa el medio en que se desarrollará el filme: esa vasta casa y su jardín no pueden contener más que a una gran familia estadunidense; y también el carácter de sus dos protagonistas: Tracy (Katharine Hepburn), antes de la ruptura, quiebra el bastón de su marido, él, Dexter (Cary Grant), la empuja sin miramientos.

 

3. Casablanca con Humphrey Bogart

Casablanca: Siempre nos quedará París…” de Michael Curtiz, con Humphrey Bogart, Ingrid Bergman y Paul Henreid

“Casablanca”, filme que pulverizó la etiqueta del culto para transfigurarla en sinónimo de cinefilia, pues su revisión se vuelve obligada cuál oración en cualquier acto litúrgico Click To Tweet

Casablanca: un filme clásico…un filme de culto

Ni toda la sociología del mundo y de la historia bastará para que algún día ésta logre captar o localizar el punto de ignición hacia la magnitud de impregnación que posee el cine entre la fauna urbana, pues sus hábitos omnívoros en cuanto a filmes la fijan como una comprometida a la reconstrucción de sus esquemas de realidad, con base en la ficción que se le sirva en evasor plato de celuloide.

 

4.La princesa que quería vivir con Audrey Hepburn

La Princesa que Quería Vivir comedia clásica de William Wyler con Gregory Peck y Audrey Hepburn

La Princesa que Quería Vivir” le significó a Audrey Hepburn ganar el Oscar de Mejor Actriz en 1953, en su primera aparición estelar en el cine, ya que antes había hecho algunos insignificantes papeles Click To Tweet

La historia moderna de La Cenicienta que logra vivir dos inolvidables días de fuga en Roma, paseando con un periodista (Gregory Peck),  que le ha ocultado su identidad a la princesa Ann (Audrey Hepburn), la cual está ansiosa de saber lo que es la vida sencilla, alejada de sus compromisos de representante de un pequeño reino, enclavado en algún lugar de Europa central y la cual se encuentra cansada y fastidiada de una tediosa gira de buena voluntad, por diferentes países, que la lleva, precisamente a “mandar al diablo” sus obligaciones fue sumamente popular en los años cincuenta, siendo, por lo regular, dos veces al año programada como la principal en los Jueves Sociales del Cine Encanto, en que la audiencia prácticamente se dividía en dos: por un lado las mujeres quedaban arrobadas con la galanura y caballerosidad de Gregory Peck, galán de moda de la época, mientras los varones éramos conquistados por la frescura y donaire juvenil de Audrey Hepburn, en un papel que originalmente estaba comprometido para Jean Simmons.

5. La última vez que vi Paris de Elizabeth Taylor

Elizabeth Taylor y La Última Vez que Vi Paris con Van Johnson

Películas que como bien dice Terenci Moix en su “Hollywood Stories”, en el capítulo de Liz Taylor son “recordadas con amor por todos los adolescentes reprimidos de la época”, tal y como me ocurre con “La Última Vez que Vi París Click To Tweet

En los ya lejanos Jueves Sociales del Cine Encanto, a finales de los cincuenta del siglo pasado, en donde solían programar sendos melodramas, propicios para ir a tratar de ligar con las adolescentes de la época, sabedores de que las películas eran excelentes alcahuetas con sus temas románticos, para sensibilizar a las chicas, cabía entonces la posibilidad de “robarles” un candoroso beso, aprovechando la oscuridad y si, andábamos de suerte lograr un fajecín, gracias a la “complicidad” de programas encantadoramente cursis, que eran repetidos dos o tres ocasiones en el año, como el integrado por “Rapsodia” (Rhapsody, 1954) dirigida por Charles Vidor y “La Última Vez que Vi París ” (The last time I saw Paris, 1954) dirigida por Richard Brooks y ambos protagonizados por una Elizabeth Taylor, que dejaba el capullo de la adolescencia de “Mujercitas” (Little Women, 1948), para tornarse en una belleza madura derrochadora de erotismo.

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