NACIONAL

De abortos, machismo y vasectomía

Me llama la atención que el dilema del aborto siempre recae en la mujer, Click To Tweet

 

Cada cierto tiempo vuelve el tema del aborto, ahora porque un juez obligó al gobierno de Aguascalientes a proveer de un aborto (no sé si esté bien decirlo así) a una niña que había sido violada y en ese Estado el gobierno se había hecho tonto. En fin, yo siempre he evitado escribir sobre el tema por muchas razones, una de ellas es que nunca me ha acabado de gustar lo que he escrito, hasta ahora.

Me llama la atención que el dilema del aborto siempre recae en la mujer, en el sentido de que si la mujer trae una vida independiente, que si la maternidad y una serie de argumentos hasta llegar al más imbécil de todos, el de qué culpa tiene la vida por la calentura de la mujer con todas sus variantes, unas más groseras que otras. Este argumento fue justo el que me motivó a escribir esto.

Hagamos una suposición una mujer resulta embarazada (independientemente de las razones), si ese embarazo es normal durará aproximadamente 9 meses y lo más probable es que tenga un sólo bebé ya que embarazos múltiples como gemelos y trillizos son más improbables. Ahora bien, la edad fértil de una mujer usualmente va desde los 14 años aproximadamente hasta los 45 años (por supuesto, esto es muy variable pero supongamos que esto es fijo nada más por el ejercicio), esto quiere decir que la vida fértil de una mujer sería de 31 años, o bien, 372 meses; si esa mujer tuviera un embarazo “uno tras otro”, supongamos que esto se pudiera, podría tener un máximo de 41 embarazos aproximadamente, es decir, podría tener un máximo de 41 hijos o hijas. Esto quiere decir que si una mujer estuviera permanentemente “caliente” siguiendo la lógica de ese pensamiento, podría tener un máximo de 41 embarazos y siempre de un sólo hombre a la vez, ya que no puede haber embarazos hasta que no concluya uno. Esto es 41 parejas, si la mujer es heterosexual.

Ahora bien, veamos el caso de un hombre: un hombre promedio es fértil aproximadamente desde los 12 años hasta casi el fin de sus días. Supongamos que dicho hombre no fuma, no toma alcohol, tiene una vida medianamente sana y no tiene ninguna enfermedad genética, dicho hombre todos sus días serán fértiles y ninguno más fértil que otro en promedio, lo cual es más o menos la realidad. Esto quiere decir que mientras una mujer tiene 372 meses de vida fértil, si tomamos una esperanza de vida de 76 años, el hombre tendrá una vida fértil de 64 años, es decir, 768 meses, más del doble que una mujer, además el hombre no tiene límite, en teoría, de parejas sexuales a las cuales puede embarazar, es decir, en un mismo día es posible que un hombre embarace a dos o más mujeres, y al día siguiente igual, esto quiere decir que mientras una mujer puede tener 41 embarazos, un hombre puede embarazar a 23,360 mujeres diferentes (una por cada día). Una simple comparación nos demuestra que es infinitamente más peligroso un hombre caliente que una mujer caliente.

Sin embargo, todas las baterías culpan a la mujer, “es que la mujer abrió las piernas” como si el hombre careciera de toda responsabilidad, indefenso vaya. Se dice que no hay machismo, pero el verdadero peligro, es decir, quien más tiene que ver en los embarazos del mundo es precisamente el hombre, pero la vasectomía es un tema tabú. Nadie se atreve a tocar el tema, a pesar de que es un proceso simple, del cual alguien puede irse caminando a su casa y si se quiere, reversible. Es decir, el hombre no usa condón (suponiendo que siempre tiene sexo consensual porque quien viola es el hombre en una proporción abismal), no se hace la vasectomía, no toma ninguna precaución y aún así culpa a la mujer y establece las reglas en las que una mujer puede abortar, cuando el es que causa el problema, en prácticamente todos los casos.

Incluso más de uno anti aborto ha propuesto la esterilización de la mujer que ha abortado, como si el aborto fuera fácil y divertido para una mujer, pero si lo viéramos desde otro punto de vista es más fácil acabar con los embarazos no deseados practicándole la vasectomía, reversible, al hombre que legislando de la mujer. Esto es, para acabar pronto, criminalizar a la mujer por los abortos y embarazos no deseados es como culpar a las personas que se enferman de malaria por los piquetes del mosquito anofeles.

Es increíble, en un sentido hiperbólico porque claro que es entendible, que el hombre no sea capaz de ceder en nada, entender nada, mucho menos hablar de la más mínima empatía hacia un problema que él mismo causa en casi la totalidad de los casos, pero está muy presto a juzgar la moralidad en las acciones de la persona que le toca cargar con el problema. Sería esquizofrénica la manera de actuar del hombre de no ser porque la que aborta es la mujer, porque ya se sabe que la mujer es la culpable última. Es tremendamente irónico, y cruel, que el hombre sea capaz de ceder y reconocer cualquier argumento a no ser que quien tenga la razón es la mujer, en ese caso es imposible. Para nuestra fortuna esa gente va de salida y no se les extrañará. Y hablando de protección de vidas, lo que me parece peor es que ante la siquiera sugerencia de la vasectomía, un hombre preferiría arriesgar la vida de una mujer ante un aborto de un embarazo no deseado antes de ver cuestionado su pobre idea de la virilidad

Francisco Roig Martínez

Economista, opinador y sibarita profesional.

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